
Con la inestimable colaboración de Renfe, Movistar Estudiantes fletó un tren especial para que sus aficionados apoyaran al equipo en la cancha del CAI Zaragoza. Desde bien temprano la estación de Atocha empezó a teñirse de azul, y los viajeros recibieron una bolsa de desayuno cortesía de Ahorramás para poder coger energías.
Dos horas antes del partido, los alrededores del pabellón de la avenida Cesáreo Alierta ya estaban repletos de aficionados estudiantiles, que una vez dentro del recinto tiñero de azul una de las esquinas superiores y no dejaron de animar en ningún momento pese a que el equipo no estuvo a la altura.
A los aficionados desplazados en el tren se unieron los miembros de la Demencia que fueron en autobús, y un buen número de hinchas que habían viajado por su cuenta.
El tren regresó por la tarde y en él también iba la plantilla. Los jugadores dieron la cara ante sus hinchas y recorrieron los vagones para agradecer uno a uno a su apoyo.





