LF: Leslie Knight, una renovación con experiencia

23 junio 2020

Leslie Knight (AP, 1,83m.) es la tercera confirmación en la plantilla para la temporada 2020-21. Será el segundo año en Movistar Estudiantes para una jugadora con 6 temporadas de experiencia en Liga Femenina Endesa y que llega de ser la máxima anotadora estudiantil de la pasada campaña. Hablamos con ella en una entrevista tremenda que no debes perderte.

LF: Leslie Knight, una renovación con experiencia

Movistar Estudiantes sigue sumando jugadoras a su plantilla para la Liga Femenina Endesa 2020-21. La interior Leslie Knight (1,83m., 1986) es la primera pieza para la pintura.

Tras una grandísima temporada, en la que además de lograr el ascenso con las Women in Black fue la máxima anotadora del equipo (14,6 puntos) y segunda mejor reboteadora (6), repetirá a las órdenes de Alberto Ortego. Es la tercera confirmación de la plantilla, tras la renovación de María Espín y la llegada de Carmen Grande.

Para Leslie Knight no será una experiencia nueva. Suma 6 temporadas en la máxima categoría del basket español: 2 con Stadium Casablanca y 4 con Campus Promete.

En esos 6 años, la regularidad en su rendimiento es muy elocuente: 10,2 puntos, 4,2 rebotes y 10,4 de valoración en los 140 encuentros disputados. Un valor seguro para Liga Femenina Endesa.

Tras el parón en seco de esta extraña temporada 2019-20, Knight no ha parado. Ejercicio, cocina, libros… y su podcast, Another Season in the Books, donde ha seguido entrevistando a compañeros de profesión.

Invertimos los papeles para entrevistarla a ella. Confinamiento, una temporada para enmarcar, objetivos para la próxima…


¿Cómo has pasado esta dura situación? Aparte del confinamiento, con la suspensión de la liga, no poder jugar ni tocar balón, el ascenso de un día para otro…

Ha sido difícil, estás acostumbrada a salir cuando quieras, y fue duro. Estuve intentando mantener una rutina, siempre hacía deporte en casa. Diego Barahona, nuestro ‘prepa’, nos mandó ejercicios, y lunes, miércoles y viernes hacia los ejercicios de pesas. Los otros días me hacía algún vídeo de YouTube de pilates, yoga, kickboxing… cualquier cosa para mantener algo de cardio.

Me he puesto a cocinar,a  leer, he aprovechado para hablar con mi familia… y para escribir. Hago un podcast donde entrevisto a gente y siempre ayuda, mantener una buena conversación en estos tiempos en los que el contacto físico es nulo me ayudó bastante.

La suspensión de la liga fue un choque para todos, no lo esperábamos. No poder tocar un balón cuesta, estás en una dinámica buena, notas alta la confianza y estas muy a gusto tirando y moviéndote por la pista, y de repente se te acaba de un día para otro. Mental y emocionalmente es difícil.

Teníamos un grupo muy bueno a nivel humano, tenia muchísimas ganas de disfrutar de una fase con mis compañeras y el cuerpo técnico, que además era algo nuevo para mí. Tenia mucha ilusión de ver cómo era, trabajar juntos para conseguirlo. Pensaba que podríamos haber celebrado algo muy bonito, y eso es lo más duro de gestionar. Hay que seguir hacia adelante y valorar lo que tuvimos.

Mentalmente ha sido difícil, pero hay que valorar lo que tuvimos. Temporada de 10.

Este ha sido un año muy atípico para todas, pero en lo deportivo ha terminado con el ascenso, ¿qué valoración haces de la temporada?

De 0 a 10 le pondría un 10. Normalmente me cuesta decir que algo ha sido tan bueno, pero es que este año fue un sueño. Nunca faltaban las ganas de ir a entrenar, sabía que iba a entrenar bien, a pasarlo bien con mis compañeras y con el cuerpo técnico. Íbamos a entrenar en un ambiente de respeto, cariño y querer mejorar juntos.

Además pudimos jugar 2 veces en el WiZink Center, disfrutando de Magariños y del apoyo que tenemos de la afición y de la gente que trabaja ahí para que nuestra vida profesional fuera lo mejor posible. 

Habéis sido un grupo al que se veía siempre alegre, con buena energía, ¿qué parte de importancia crees que tiene para el ascenso?

Un equipo con buena energía es clave para aguantar la temporada, y luego es un plus para intentar legar a una fase y sobrevivir. La energía positiva se contagia, si veo a Judy Jones gritando y sonriendo, trabajando al máximo, me motiva a hacer lo mismo. Si escucho a Mariana González dar un grito de ánimo a mí o a otra, yo también quiero devolver eso. Así fue el equipo, tuvimos gente muy positiva que aunque trabajaran durante el día, entrenaban sin queja y daban todo lo que tenían por el bien del equipo.

A la hora de jugar siempre ayuda pasarlo bien, la motivación y lo que llevas dentro se traslada a la pista. Yo estaba encantada de dar ánimo, levantar a quien se cae… Por ejemplo, si sabía que Laura Marcos mejoraba los triples, o que Andrea Malanda, María Espín o Judy Jones trabajaban para mejorar su tiro, si eso luego les salía bien me ponía muy feliz.

¿Cuál fue el mejor momento de la temporada?

Hubo muchos. Jugar el en WiZink Center con miles de personas viéndonos, sacando los partidos y celebrándolo fue un momento muy bonito.

Pero los momentos que más me tocan emocionalmente y me hacen reír solo de pensarlos, es que los entrenamientos de los viernes antes de jugar fuera, los terminábamos tirando desde el centro del campo. Si metías, al día siguiente en el viaje podías elegir a alguien del equipo técnico para que te sirviera la comida, la cena o lo que fuera. Era muy divertido, los entrenadores estaban dispuestos a participar para hacer equipo y servirle la comida a quien fuera. «Alberto, me falta un poco más de pan», o «Alberto, ¿me puedes poner un poco más de arroz?» (ríe). Nos ayudaba mucho a sentirnos como una piña. A veces es bueno no tomarnos tan en serio a nosotros mismos.

¿Los mejores momentos? El WiZink Center… ¡o los entrenamientos de los viernes!

En lo personal, has tenido días brillantes estadísticamente, y regresas a Liga 1, donde siempre mantuviste una muy buena línea. A nuestras canteranas, que se fijan en vosotras siempre, ¿les das algún consejo para llegar y mantenerse siempre a un buen nivel?

Creo que, sobre todo, es muy importante pensar en las cosas que están en tu mano. Para mí, son mi dieta, mi sueño, mis entrenamientos… Si eres capaz de controlar eso es algo muy bueno para empezar, no estar pensando tanto en lo que hacen los demás, sino en lo que mejor es para ti y en lo que merece la pena, y ser honesta contigo misma. Si sé que puedo comer mejor, irme antes a la cama, entrenar y empujarme un poco más…

Aparte de eso, siempre estar abierta a aprender de tus compañeras y de tus entrenadores. A veces pensamos que lo sabemos todo o que no hacen falta los consejos, y es totalmente al revés. Tenemos que ser siempre respetuosas, mirar a quien nos está hablando e intentar escuchar. Nos está hablando para mejorar, y cuando deja de decirte algo o mostrarte atención, malo, es posible que haya tirado la toalla contigo y no te ven receptiva. Es importante ser ‘fácil de entrenar’.

Y por último, pasarlo bien con tus compañeros, dar ánimos, bromas… Sin tus compañeras no vas a llegar a ningún lado y no lo vas a pasar bien si no disfrutas con ellas. La motivación es muy importante para querer seguir trabajando y mejorando.

Sin tus compañeras no vas a llegar a ningún lado, ni a pasarlo bien jugando.

Cuentas con bastante experiencia en Liga Femenina Endesa, ¿qué piensas que es lo más importante para llegar y mantenerse? ¿Qué grandes diferencias hay con LF2?

Todos los equipos son buenos, siempre tienes que competir al 100%, tratar de evitar los lapsus de concentración, sean con una jugada, cerrando el rebote, ayudando al lado débil… Si no estás concentrada la mayoría del tiempo se te puede escapar fácilmente. En LF2 este año, como íbamos tan bien, éramos capaces de volver de un lapsus de 2 minutos, pero en Liga Femenina Endesa, los 2-3 minutos de lapsus te hunden. La concentración mental es clave.

El nivel es mejor. Hay mejores tiradoras, penetradoras… Además de eso hay una gran diferencia en el tamaño, los cuerpos son más grandes y más fuertes. Este año en LF2 he visto calidad, pero en LF1, al ser más profesional, es normal que haya aun más talento. El partido es más rápido y tienes que ser capaz de reaccionar.

¿Qué objetivos te marcas para esta temporada 2020-21?

Siempre me marco tirar 80% o mejor desde el tiro libre, creo que es algo deberíamos hacer siempre. Evidentemente, mantener la categoría es un objetivo principal y me haría muchísima ilusión poder mantenerla, porque la última vez que ascendió Movistar Estudiantes sólo aguantó un año, y poder seguir ahí sería un reto importante. Dar a Madrid un equipo en Liga Femenina y mantenerlo, es necesario. 

Dar lo mejor de mí, ayudar al equipo a disfrutar, a trabajar y a sacar victorias. Todo lo que pueda mejorar o hacer para que el equipo gane, es mi objetivo principal, sea defender en el poste bajo, abrir el campo, poner un buen bloqueo…