
Llegábamos al partido con ganas ante uno de los equipos potentes de la categoría y después de una semana excelente en cuanto a trabajo y esfuerzo.
Como en la mayoría de partidos excepto en el de Rivas, el equipo ha salido muy metido en ataque, buscando muy buenas situaciones, buenos tiros y siendo agresivos al aro. Pero ese mismo acierto contrastaba con una defensa agresiva e intensa pero fisicamente al límite, lo que junto con su gran acierto desde 6,75 nos hacía empezar 23-25.
En el segundo cuarto otra vez nuestra mejor cara. Ese es el juego que queremos afianzar. Verticalidad, intensidad, agresividad y buenos tiros. El 28-12 de este cuarto nos hizo coger la iniciativa.
La segunda parte fue muy dura y el partido se nos complicó en el último cuarto en el que ellos intentaron la gesta con triples en transiciones ofensivas y una defensa muy dura, lo que nos hizo entrar en el último minuto con el partido abierto. Mucha tensión y ganó el equipo que menos errores cometió.
Supimos sufrir y la juventud nos hace ser imprevisibles y no cerrar los partidos de momento, pero también no tener miedo a nada y aprender y crecer en cada batalla. Es una dulce inexperiencia que nos esta haciendo competir con los mejores.
El equipo debe rendirse hoy a Luis De la Peña, un jugador que ha debutado en la categoría este año y que ha hecho de la zona su reducto con coraje, ha suplido sus centímetros con pundonor y además ha demostrado que el rebote es más corazón que físico, y a él eso le sobra.
Trabajo, trabajo y más trabajo, la receta para sacar el partido en Tenerife y mantenernos en lo más alto. Ese será el ingrediente semanal.




