20 años de la Copa de Vitoria (1): cae el anfitrión

31 enero 2020

Se cumplen 20 años de la Copa del Rey que ganó Estudiantes en Vitoria-Gasteiz en el año 2000. Un camino que empezó superando al anfitrión, un potente Baskonia – entonces Tau- liderado por Elmer Bennet. Así fueron aquellos cuartos de final. La historia debe servir de inspiración, por eso en el Movistar Estu- Valencia del día 9 de febrero, se homenajeará a la plantilla campeona en el 2000.

20 años de la Copa de Vitoria (1): cae el anfitrión

Recordamos el 20º aniversario de la Copa del Rey que ganó Movistar Estudiantes (entonces Adecco Estudiantes) en Vitoria-Gasteiz en el año 2000.

El 29 de enero arrancaba el torneo, con el Estu superando al anfitrión, y así se contaba en la enciclopedia de la historia colegial «Club Estudiantes. 60 años de baloncesto» editado en 2008.

La historia debe servir de inspiración para el presente. En el encuentro de Liga Endesa Movistar Estudiantes – Valencia Basket del próximo domingo 9 de febrero, el club y la afición homenajearán a la plantilla campeona de Copa hace 20 años. ENTRADAS 

También #Vamos, de Movistar +, ha preparado un documental que recuerda aquel logro, y que se estrenará el jueves 6 de febrero.


Como la temporada anterior, organizaba la Copa el campeón en ejercicio y la maldición siguió adelante: el Baskonia cayó a las primeras de cambio aquel 29 de enero contra nuestro equipo para decepción de la mayor parte de los 9.142 espectadores que llenaban el Araba Arena, cumplido sueño de Josean Querejeta.

El excepcional pabellón vitoriano, antiguo mercado de ganado de la capital alavesa, acogía la Copa del Rey tras la renuncia obligada de Málaga casi a última hora. Su flamante pabellón de nueva construcción, entonces Palacio Municipal de Deportes de Málaga y hoy dedicado a la memoria del concejal Jose María Martín Carpena, tenía grietas y como más vale prevenir que curar, el Unicaja tuvo que regresar al Ciudad Jardín y la Copa buscarse otra ubicación.

Curiosamente, la anterior Copa que se había jugado en el País Vasco fue la disputada en el año 1963 en San Sebastián… ¿recuerdan qué equipo se proclamó campeón entonces?

El año en que empezábamos a escribir el número con 2 y que el marketing trató de vendernos como el principio de un siglo y un milenio (aunque ambas cosas no llegarían sino en 2001) supuso el tercer título para Estudiantes en una final inédita, entre dos clubes de baloncesto en clara línea ascendente.

Una Copa del Rey muy merecida, porque el equipo de Pepu Hernández fue el que mejor baloncesto practicó, y además se enfrentó, consecutivamente, a los tres equipos que tenía por delante en la clasificación de la ACB.

Eso sí, para romper la serie de MVP concedidos al base del equipo ganador, esta vez el señalado fue un pívot, Alfonso Reyes, el hijo pródigo que había regresado como un triunfador y cuyos 26 puntos en el partido final fueron decisivos.

CUARTOS DE FINAL: BARRIENDO AL ANFITRIÓN (79-65)

La Copa para Estudiantes comenzó, como ya hemos dicho, con enfrentamiento contra el anfitrión, lo que suponía el factor cancha en contra rodeados de un Increíble ambiente. El Tau, espoleado por su afición, estaba eufórico, entusiasmado, entregado, seguro del éxito. Pero Julio Lamas no supo cómo lograr que sus jugadores se abstrajeran de todo aquello.

Cuando comenzó el partido, el Tau era un manojo de nervios y lo malo es que la histeria duró 40 minutos. Ningún regalo mejor para un Estudiantes pletórico quesalió a la pista a disfrutar con su juego. Elmer Bennett, el motor del Tau fue maniatado por Azofra y Gonzalo Martínez, que se iban alternando en el puesto de base estudiantil así como cuando el americano no funcionaba.

El equipo parecía uno bien distinto. Pepu ordenaba, de vez en cuando, defender en zona y para cuando los vitorianos lograban enterarse de qué iba la película, los madrileños volvían a la individual y así, hasta el infinito. Mientras los hermanos Reyes se adueñaban de la zona, los jugadores del Tau practicaban un baloncesto con sabor añejo, con unas circulaciones a base de ochos que ya creíamos olvidadas porque desgastaban a los atacantes y apenas generaban inquietud en la defensa.

Es de suponer que muchos seguidores del equipo se preguntasen las razones de la absurda destitución de Salva Maldonado en la jornada 12 para poner en sulugar al técnico argentino. Felipe Reyes (17 puntos y máximo anotador colegial) demostró que, pese a sus pocos años, ya era un jugador cuajado.

Estudiantes dominó el rebote, fue siempre por delante en el marcador y le ganó al Tau con claridad aunque Shaun Vandiver tuvo el día negado en ataque. Claro que su par, Fabricio Oberto (0 puntos), estuvo aún peor.

(Texto publicado en «Club Estudiantes. 60 años de baloncesto» editado por Fundación Estudiantes y la Comunidad de Madrid)